1
Estar dispuesto a cambiar unos hábitos
de alimentación por otros, que
corresponden al concepto de llevar una
alimentación sana y equilibrada.
2
Tener claro qué cantidad de peso se quiere
rebajar para sentirse mejor y no
obsesionarse con la idea de perder más, en
el momento en el que se comiencen a ver los
resultados.
3
Es tan
importante la ingesta de líquidos, verduras,
frutas o lácteos como de carnes o pescados,
por tanto no hay que eliminar ninguno de
estos alimentos, únicamente se debe
consultar, a ser posible con un
especialista, cómo combinarlos en la dieta.
4
No comenzar la dieta de adelgazamiento como
algo obligatorio, sino mantener la ilusión
desde el primer día hasta el último. De esta
forma, los días no se convertirán en un
calvario.
5
Preferiblemente ponerse en manos de
profesionales para que realicen un análisis
exhaustivo del organismo del paciente y su
estilo de vida, con el fin de llevar un
control de la evolución que esté llevando la
persona y siga rigurosamente el tratamiento
nutricional que se le ha recomendado.
6
Si sólo se
quiere perder peso de una zona localizada
del cuerpo, habrá que combinar la dieta de
adelgazamiento con ejercicios específicos
para tratar dicha zona.
7
Si la gimnasia no es un hábito en el estilo
de vida, hay que procurar mentalizarse que
aunque se siga una dieta, el ejercicio
físico ayuda a eliminar las grasas que se
tienen acumuladas.
8
Hay que darse tiempo para que el cuerpo se
acostumbre a la ingesta de determinados
alimentos y procurar no obsesionarse con las
semanas que pasan y lo poco o mucho que se
ha adelgazado. Es preferible que se vayan
eliminando las grasas, poco a poco, y no de
manera rápida, para evitar que se recuperen.
9 Nunca
dejar de comer pensando que es la mejor
forma de adelgazar, de lo que se trata es de
habituar al cuerpo a una serie comidas que
deben darse a lo largo del día, no con el
objetivo de comer más, sino con la intención
de que no se concentre la alimentación en
una o dos comidas al día.
10
Elegir una época
del año en la que se esté tranquilo, para
procurar no alterar la dieta que se ha
comenzado.