Para ello, de
nada sirve mantener la piel hidratada unas
horas con ayuda de los diversos productos
que existen en el mercado, tiene que ser un
acto cotidiano. Por ello es muy
importante acostumbrarnos a hidratar la piel
de todo nuestro cuerpo después de la ducha
diaria, ya que de otra manera, la piel se
resiente día a día por la pérdida de los
hidratantes naturales de la piel que nuestro
organismo produce.
La piel del rostro , al estar
expuesta al viento, y a la polución en mayor
medida que la del resto del cuerpo, requiere
una mayor dedicación. ¡ Nunca olvides una
buena hidratante para la cara antes de salir
de casa!.
Ahora bien, nunca cremas más grasas
significa mayor hidratación para la piel.
De hecho, lo mejor es que evites este tipo
de cremas. La grasa que la piel necesita, en
su justa medida es mucho más beneficiosa si
llega a ella a través de lo que comemos. Así
que si a pesar de hidratar tu piel
diariamente aún no la sientes con la
suficiente firmeza debes cambiar tu
alimentación y aumentar la ingestión de
aceites vegetales. Los pescados azules y los
frutos secos también hidrataran tu piel por
dentro.
¿Cuántas veces has oído lo beneficioso que
es beber agua para la salud?. Pues la piel
no es una excepción, beber como mínimo ocho
vasos de agua al día, proporciona a la piel
una hidratación natural, además de restituir
la perdida de este preciado liquido en el ir
y venir diario.
El alcohol y el tabaco tienen un
efecto secante sobre la piel, así que si
consumes ambos productos, al menos
contrarresta su efecto bebiendo agua en
abundancia. El sol también tiene ese efecto
sobre la piel, cuanto menos lo tomes
indiscriminadamente más hidratada lucirá tu
piel, de manera natural
Por último, una piel hidratada debe ser
una piel oxigenada. Límpiala con
productos suaves. Si utilizas jabón procura
optar por una marca que no sea agresivo para
tu piel. El ejercicio continuado también
sirve como oxigenador natural de la piel. No
solo es bueno para la salud en general,
ayuda a mantener la piel saludable y
radiante.