El enemigo
también se halla dentro de nosotras. El buen
funcionamiento de la circulación sanguínea
es uno de los factores más importantes.
Si la sangre no encuentra el camino libre
para transportar el alimento y eliminar, a
su vez, las sustancias de desecho, se
produce un estancamiento de toxinas que
favorece el encharcamiento de los tejidos.
Y, en consecuencia, se abona el terreno para
la piel de naranja.
Para mejorarla, se pueden seguir todos los
consejos que se ofrecen a continuación, así
como tomar complementos alimentarios que la
mejoran, como los extractos de castaño de
Indias, de ruscus o de hiedra, entre otros.