1. CELULITIS EDEMATOSA:
suele aparecer en la
pubertudad y afecta únicamente a los muslos
de manera difusa y en forma de piel de
naranja. También puede ir acompañada de
pesadez o dolor que con los años, puede
degenerar en varices.
Debes utilizar: geles anticelulíticos
por lo menos durante tres meses seguidos al
año. En los periodos de ovalución, también
sería conveniente realizarte un masaje con
una crema o aceite para favorecer la
circulación y evitar las acumulaciones de
líquidos. No abuses de las grasas ni de
bebidas carbonatadas y pratica ejercicio con
regularidad. Si te mantienes ágil, aunque la
celulitis no desaparezcas los músculos
estarán fuertes y la piel de naranja pasará
más desapercibidas.
2. CELULITIS DURA:
La piel es compacta, dura y difícil de
pellizcar. Suele ir acompañada de estrías y
la temperatura es más frías que en el resto
del cuerpo. Externamente, la piel presenta
ondulaciones que no cambian con el
movimiento corporal. Duele cuando se aprieta
ligeramente la zona y al menor golpe, sale
un cardenal.
Debes utilizar: Guante de crin en la
ducha con movimientos circulares y siempre
de abajo y hacia arriba. Al secarte, aplica
cremas anticelulíticas (mejor que geles que
resecan más la piel) extendidas un masaje
desde los tobillos y hasta los muslos. Pon
las piernas en alto siempre que puedas, bebe
mucha agua e hidrata perfectamente la piel.
Si puedes acude a un centro de belleza para
que te realicen un masaje tipo drenaje
linfático. Un día a la semana es lo ideal.
3.
CELULITIS BLANDA:
Los tejidos superficiales tienen poca
consistencia (flacidez). Muslos, caderas y
glúteos son las zonas donde aparece y cambia
de forma cuando se aprieta con la mano o por
la posición del cuerpo. Puede ir acompañada
de problemas circulatorios, fatiga o dolores
musculares.
Debes utilizar: Cremas
anticelulíticas alternándolas con productos
reafirmantes. Los aparatos de masaje en casa
también son una buena ayuda siempre que se
utilicen con la mayor constancia posible.