Se utiliza una
máquina muy compleja con programas
preestablecidos para los diferentes tipos:
difusa, dolorosa o localizada. Dos rodillos
giran acercándose el uno al otro al tiempo
que succionana el tejido. Es necesario
ponerse una malla especial que permite a los
rodillos coger el pliegue de tejido preciso.
Se suceden cuatro fases, a fin de realizar
los movimientos necesarios para movilizar
líquidos, evitar la flaccidez o realizar un
drenaje linfático. Se observan buenos
resultados desde la 6ª sesión y cada una
dura 45 minutos.