Esto quizás
suene a contradicción, pero de la misma
forma que el sedentarismo contribuye a la
formación de celulitis, el ejercicio de alto
impacto, como el step o el aeróbic
intenso, pueden acentuar este fenómeno,
especialmente si no se lleva un calzado
adecuado, capaz de absorber el rebote.
La razón es el golpe contra el suelo, que al
ser brusco contribuye a congestionar las
zonas donde la circulación es defectuosa.
Son mejores los deportes de bajo impacto,
como la bicicleta estática, la cinta
rodante, el aquaeróbic o la natación.