Aquí tienes las
armas fundamentales:
1.
TRATAMIENTO REDUCTOR:
Cremas, lociones, aceites o geles
anticelulíticos. La oferta es amplísima y,
aunque ninguno de ellos es milagroso, si
tienes paciencia y eres perseverante, verás
mejorar la zona afectada. La tersura y la
suavidad de la piel están aseguradas.
2.
EJERCICIOS:
Sentadillas, flexiones de piernas y
bicicleta (ficticia o real) son los más
aconsejables, Subir varios tramos de
escalera todos los días, también ayuda a
mantener unas piernas ágiles y los músculos
duros.
3.
TRATAMIENTOS ESTÉTICOS:
Si tienes tiempo y dinero son ideales como
complemento de una buena dieta. El último
aparato en el mercado se denomina Corpo 02.
Es un tratamiento de electroterapia
polivalente con una corriente específica
para los cúmulos grasos y la retención de
líquidos.
Centro Médico Rocío Mariscal.
Teléfono: 91 571 95 71.
4.
INFUSIONES CON EFECTO DIURÉTICO Y
DESENGRASANTE:
El té verde es conocido por sus propiedades
antienvejecimiento y por depurar el
organismo de los excesos alimenticios. Su
sabor resulta un poco amargo pero los
resultados merecen la pena.
5.
CÁPSULAS DIETÉTICAS:
Para absorber las grasas (chitina), para
quitar el hambre (espirulina) o para tener
un vientre plano. La oferta es amplia pero
por si solas no hacen milagros. Como
siempre, hay que poner algo de nuestra
parte. La marca farmacéutica
Arcochim tiene
diferentes modalidades de estos productos.