Pero para ahorrar tiempo y
evitar el uso engorroso de algodones,
kleenex y lociones te proponemos el
siguiente plan:
1. Por
la noche, cuando
estás más cansada y todo te da pereza, recuerre
a las toallitas limpiadoras, un invento que
facilita este momento de belleza para muchas
mujeres.
2. Por la mañana,
una crema o espuma desmaquillante al agua. Se
puede aprovechar el momento de la ducha matinal
y no es necesario emplear un tónico después. Su
PH neutro, parecido al de la piel y su contenido
en elementos suavizantes evitan toda sensación
de tirantez y las hacen aptas para los cutis más
sensibles.
Modo de empleo:
Humedece el rostro con agua tibia y distribuye
la espuma entre las manos. Masaje suavemente
sobre la piel del rostro para disolver la
suciedad y las impurezas. Aclara bien.
|