1. Con el láser ESC-Sharplan
En una primera visita
se efectúa una limpieza de boca tradicional
para realizar un aclaramiento, que no
blanqueamiento, ya que los esmaltes nunca
son blancos, sino que tienden a amarillo o
gris. Después se compara la dentadura a
tratar con unas muestras para saber la
claridad de los dientes.
Este
tratamiento se realiza
con el láser ESC-Sharplan, cuyos resultados
son realmente satisfactorios: los dientes se
aclaran como mínimo 2 tonos, incluso
aquellos que están grises por el uso de
teraciclinas. Cuando se activa el láser se
produce una oxidación en el esmalte que
elimina las manchas. El láser se puede pasar
hasta seis veces en función de la
sensibilidad de cada uno. Lo normal son un
máximo de 4 pasadas.
Por último
se mete la dentadura en una cubeta de flúor
para remineralizar el esmalte.
El resultado
es permanente siempre que no se fume mucho
ni se abuse del vino tinto, del té o del
café.
.
2. Otro
láser es el denominado Opus White:
La doctora Elena Martínez, directora del
Instituto Médico Láser Dental de Madrid, nos
comenta que gracias a este nuevo láser, se
puede aclarar el color de los dientes como
mínimo, dos tonos y además, es eficaz en
dientes grises manchados por tetraciclina.
"En una sola sesión de una hora de duración,
activamos un gel específico con láser
Opus White. El
tratamiento prosigue en casa utilizando un
dentífrico específico. El efecto blanqueador
dura uno o dos años. Tan sólo aquellas
personas con mucha sensibilidad en los
dientes, pueden sentir alguna molestia".
3. Con Peróxido de
Carbamida:
Primero se lleva a cabo una limpieza
exhaustiva de los dientes con ultrasonidos y
chorro de bicarbonato. A continuación, se
confecciona un molde individualizado en
plástico flexible el que deberemos rellenar
con el gel blanquedor durante varios días.
En la segunda cita, se realiza un "Quick
Start" durante el cual se aplica el
peróxido de carbamida (sustancia
blanqueadora) que se activa con luz intensa
durante 30 minutos. Este día, se entregan
los moldes y el gel blanqueador al paciente
para que continúe el tratamiento durante 15
días seguidos en casa. Este método, no daña
el esmalte en absoluto, y la única
contraindicación son los dientes con mucha
sensibilidad, pero incluso en estos casos,
se puede suministrar flúor que atenuará el
problema. Los resultados obtenidos, tienen
un periodo de duración de unos cinco años y
el precio es de unas 80.000 ptas.