La mayoría de
los problemas dentales son consecuencia de
la placa: una capa de microorganismos y
otras materias orgánicas que se va
depositando en los dientes. Las bacterias
presentes en ella no sólo producen los
ácidos que generan las caries.
También son responsables de la enfermedad
periodontal (lo que se conocía como
'piorrea'), una infección muy seria que
acaba destruyendo el hueso y los tejidos que
rodean al diente, y provocando en ocasiones
la pérdida de piezas dentales. Recientes
investigaciones relacionan esta enfermedad
con un mayor riesgo de ataques cardíacos y
cerebrales.
Por eso, la mejor defensa es eliminar la
placa antes de que ejerza su acción
perniciosa y destructora. El problema es que
mucha gente aprendió a cepillarse los
dientes en la infancia, y sigue con el mismo
método y los mismos errores.