Mantenga una
higiene bucodental exquisita cepillándose
los dientes después de cada comida, sin
excusa. Use la seda dental para los espacios
interdentales
Controle su
dentadura y encías, ya que cualquier foco
patológico (caries, flemones, gingivitis)
puede ser acusa de halitosis. Cuide también
la higiene de las fosas nasales.
Use colutorios
antisépticos bucodentales con aromas
agradables.
No fume. El
tabaco, además de provocar mal aliento, es,
como ya debe saber, el principal factor de
riesgo patológico evitable.
Consuma grasa
con moderación, ya que en personas con
retraso en el vaciado del estómago pueden
producirse ácidos grasos volátiles y
favorecer el mal aliento. Usted puede
reconocer ciertos alimentos que favorezcan
su halitosis.
Los clásicos
recomendaban masticar una ramita de perejil
fresco para evitar el mal sabor del tabaco y
del ajo. Por lo barato e inocuo de la
propuesta, vale la pena probarla
Aumente el
consumo de verduras crudas y manzanas, que
ayudan a proteger las encías. Jengibre,
canela y rábano facilitan el buen estado de
los senos nasales.
Reduzca el
consumo de azúcares y dulces, así como de
bebidas dulces
Las pastillas y
la goma de mascar con menta (y siempre sin
azúcar) pueden ayudar a evitar el mal
aliento. El extracto de yuca es magnífico.