Nada peor que no
saber elegir el escote que nos favorece.
Además, si te mantienes derecha, con la
barbilla levantada y el aire de estar segura
de ti misma, los errores pasan más
desapercibidos.
Cuello largo y
fino. Di sí a los cuellos vueltos, los de
piel, los Mao, los de barco, las corbatas y
las gargantillas anchas. Y, no a los
redondos y en uve.
Largo y ancho.
Añade a los favoritos anteriores, los
escotes en forma de corazón y los drapeados.
Evita los redondos, de barco, en uve y los
polos.
Corto y fino.
Opta por los muy amplios, los cuellos
vueltos, los tipo bebé y los collares
largos.
Corto y ancho.
Saca partido a tus hombros, con blusas sin
mangas o de sisa americana.