Las
tensiones también afectan a nuestro cuello.
Esto quiere decir que un cuello tenso y
rígido de la parte
trasera será un cuello flojo por la parte
delantera, de la misma manera que unas
mandíbulas apretadas ocasionarán la
indeseable papada. Un masaje ayudará a
alejar las tensiones de esta parte, también
ayudaría una buena
rutina de ejercicios, el dormir sin almohada
es muy aconsejable y sobretodo mantener
durante el día la cabeza bien erguida.
Cuello
oscurecido
Debemos tener
siempre el cuello bien limpio y protegido
del sol y el frío, en ocasiones nos damos
cuenta de que nuestro cuello ha empezado a
obscurecer en relación con la cara y el
cuerpo, en este caso haremos lo siguiente:
Exprimimos el jugo
de 3 limones y con ayuda de un algodón pasar
por todo el cuello sin olvidar la parte
trasera, esto debe hacerse tres veces por
semana hasta que nuestro cuello vulva a
tomar su color natural.
Revitalizando
el cuello
Este es un
tratamiento intensivo que debe hacer mínimo
dos veces al mes
1.
Primero lo primero: limpiar. Puedes
usar las cremas que usas para limpiar tu
cara o bien puedes hacerlo con un poco de
yogurt natural empapado en un algodón,
después aplica tu loción
astringente, agua mineral, agua de rosas o
un poco de suero oral, déjalo reposar un
poco de tiempo.
2- Corta una tira
de algodón de lo largo de tu cuello,
previamente has preparado un té con un
puñado de orégano, moja el algodón a
temperatura media, y colócalo alrededor de
cuello. Deja ahí 15 minutos.
3.
Aplica una mascarilla que contenga
aceite de jojoba, miel, nata fresca y leche
dando masaje de la siguiente manera: del
centro del cuello a tu oreja izquierda, del
centro del cuello a tu oreja derecha, del
centro a tu barbilla y con las palmas de la
mano de debajo de tu cuello hacia tu
barbilla cubriendo lo mas que puedas con tus
manos.
Retira la
mascarilla y enjuaga con agua fría por
último aplica crema humectante, y listo.
Quedarás fascinada con una agradable
sensación de relajación y descanso...