La piel del
cuello es muy fina y delicada, con tendencia
a la flacidez, la excesiva exposición al sol
del escote hace que aparezcan manchas y
arrugas; por eso si queremos ocuparnos de
estas zonas de nuestro cuerpo como es debido
le daremos los mismos cuidados que al
rostro: limpieza, mascarillas, peeling,
cremas hidratantes y nutritivas; además es
muy importante empezar a cuidarse el cuello
antes de que se observen signos de flaccidez
o envejecimiento, ya que después es muy
difícil recuperar el tono perdido.
Algunos de los
cuidados que puedes poner en práctica son:
• Relajación
Cuando notes que la tensión se acumula, echa la
cabeza hacia atrás y estira bien el cuello,
cierra los ojos y trata de no pensar en nada
durante unos minutos, también puedes recurrir a
una imagen mental que te dé paz: una cascada de
agua, una postal caribeña... para así tratar de
desconectar un rato. La piel de esta zona te lo
agradecerá y también el resto de tu cuerpo.
• Mascarillas para los senos
Las mascarillas para la cara son muy populares,
sin embargo las de los senos no tienen tanta
aceptación, pero si tienes problemas de
descolgamiento o de falta de hidratación de la
piel de esta zona, son muy necesarias. Con una
mascarilla semanal de un producto reafirmante
para senos, los resultados son visibles al cabo
de un par de meses.
• Cremas hidratantes y nutritivas
Cualquier crema o loción que te apliques en el
cuello debe administrarse con gran suavidad; las
palmas de las manos deben estar extendidas para
deslizarlas desde la barbilla hasta el escote;
primero con una mano y después con la otra; a
continuación los movimientos se realizarán de
izquierda a derecha desde un extremo del cuello
hasta el otro. Este automasaje de alisado se
completa con puntos de presión en la base de las
orejas bajando hacia las clavículas. Si realizas
esta operación cada día, la eficacia de la crema
se verá potenciada.
Después de extender la crema en el cuello
bajaremos al escote y comienzo del pecho.
Utilizando los dedos de ambas manos, presiona en
dirección al corazón, desde la parte inferior de
la barbilla hasta la parte superior de los
senos, repitiendo el movimiento varias veces.
También puedes darte suaves masajes circulares
hasta que el producto penetre por completo. Los
aceites tonificantes también pueden ser una
buena opción para escotes deshidradatos por el
sol del verano.
• Maquíllate también el escote
Utiliza la misma base de maquillaje que usas
para el cutis, extiéndela en el cuello y el
escote y luego matiza con polvos de maquillaje
para que se vea toda la piel uniforme y cuidada.
Si tienes algunas imperfecciones en el escote,
como granitos o manchitas, no olvides cubrirlas
con un corrector de maquillaje.
• La importancia del sujetador
Además de los sujetadores que levantan el pecho,
existen ahora los que realzan el seno aumentando
el contorno cinco centímetros y proporcionan un
ligero y beneficioso masaje que activa la
circulación.
• Tratamientos específicos
Un buen tratamiento facial en un centro de
belleza suele extenderse también hasta cuello y
escote. Primero una limpieza, después un peeling,
a continuación una mascarilla y por último,
productos hidratantes, tensores y nutritivos.
Para finalizar, un masaje dará por terminada la
sesión.
Cuando en el cuello se forma un cúmulo de grasa,
produciendo el denominado doble mentón, se puede
desinfiltrar mediante un masaje drenante y la
aplicación de productos específicos; la duración
suele ser de una hora. En los casos de una
acumulación de grasa en el cuello (papada), la
musculatura ha cedido tanto que la piel pierde
tono y la flaccidez se hace evidente; la única
solución es una intervención quirúrgica que se
realiza con bastante éxito. |