Los estudios más
recientes han revelado unánimemente que la
uva es una fruta prodigiosa que contiene los
activos necesarios para conseguir el
equilibrio y la salud de la piel.
La utilización de la uva en cosmetología se
remonta al siglo XVII. En la actualidad los
laboratorios han investigado y descubierto
que la uva posee numerosas propiedades
beneficiosas para la piel y la han
incorporado a los productos de tratamiento.
Bajo su piel espesa y resistente la uva
contiene aportes hidratantes, energéticos y
protectores, una auténtica fuente de
vitalidad que responde directamente a las
necesidades de la piel.