A lo largo
de la vida son muchas las situaciones que
dejan huella. Este rastro, por mínimo que
sea, puede convertirse en un verdadero
martirio que ahora se puede evitar gracias a
los nuevos adelantos, que permiten borrar
las huellas sin efectos secundarios.
Como hay numerosas alternativas contra las
cicatrices, el primer paso que hay que dar
es el de acudir a un especialista para
conseguir el diagnóstico personalizado. Éste
es el único modo de acertar en la elección
de la técnica más adecuada para cada caso o,
incluso, combinar varias.
El tratamiento se elige tanto en función del
tipo de piel como del modelo de la cicatriz
y de su profundidad. Todos estos
tratamientos (dermoabrasión, peeling y
láser) se realizan de forma individual para
adaptarse por completo a cada paciente y a
sus necesidades.
Dermoabrasión
Es un proceso abrasivo que
remueve la epidermis y la dermis
superficial, dando como resultado una
suavización de las irregularidades del
contorno y de las arrugas faciales.
Es una técnica mecánica, de manejo manual,
en la que se usan unas fresas de diamante
con un motor de 12.000 a 15.000 revoluciones
por minuto.
Su mayor ventaja, con respecto a otra
modalidad para borrar las cicatrices como es
el peeling, es que el especialista conoce de
antemano la profundidad de las lesiones que
se producen.
Previamente, se precisan conocer
antecedentes de:
Herpes simple.
Cirugías previas.
Intolerancia al frío.
Problemas en la curación de heridas.
Medicación si se estuviera tomando.
Los cambios post-dermoabrasión consisten en
la transformación de la epidermis y la
dermis superficial, suavizando el contorno y
eliminando pigmentaciones, arrugas,
cicatrices de acné, cicatrices traumáticas,
marcas de varicela, lentigos y tatuajes.
Peeling
Técnica que también se
denomina quimioexfoliación, quimiocirugía o
dermopeeling. Consiste en la aplicación en
la piel de uno o más agentes exfoliantes que
destruyen una porción de la epidermis y/o
dermis, con una posterior regeneración de
nuevo tejido epidérmico y/o dérmico.
Los agentes se clasifican en función de la
profundidad a la que lleguen. Pueden ser
considerados como:
Superficiales: si afectan a la epidermis y
dermis papilar.
Medio-Profundos: si afectan a la dermis
reticular superior.
Profundos: si afectan a la dermis reticular
profunda.
Los factores determinantes de la profundidad
del peeling son la elección del agente, la
solución y la concentración, así como la
frecuencia de las aplicaciones.
Láser
Existen dos aparatos de
láser indicados para eliminar cicatrices:
El Láser CO2 de última generación,
que permite su aplicación en las técnicas de
resurfacing facial o rejuvenecimiento.
El Erbio (Er) YAG, que emite luz
infrarroja.
Estos dos aparatos de láser no sólo se
diferencian en la profundidad de ablación a
la que llegan, sino también en su efecto
tisular. El Láser CO2 posee un efecto
fototérmico, es más agresivo y actúa
realizando una quemadura fuerte y profunda.
Por su parte, el Erbio (Er) YAG tiene
fundamentalmente un efecto fotomecánico que
también realiza una quemadura, pero sus
resultados son más suaves y superficiales.
Anestesia e
infiltraciones
El tipo de anestesia que
se aplica en estos casos es de tipo local,
con sedación para evitar molestias y
sensaciones de quemazón puntual.
En el postratamiento se sigue la aplicación
de cremas específicas y es necesario un
control médico durante algunas semanas.
Finalmente, y siempre después de la
aplicación de alguno de estos tratamientos,
pueden haber quedado pequeños surcos o
relieves de alguna cicatriz de tipo
profundo.
En estos casos, se aplican infiltraciones
puntuales para rellenar los huecos y hacer
subir la superficie de la piel para
unificarla.
Precio y direcciones
El presupuesto para cualquiera de estos tres
tratamientos es a partir de 450 €.
Dra. Concha Albert. Clínica Planas. Balmes
203. Barcelona. Tel. 93 237 66 43
Clínica Vicario. Guillén de Castro, 8.
Valencia. Tel. 96 352 98 05
Dr. Chamosa. Pº Castellana, 113. Madrid. Tel.
91 555 25 09
Dra. Barba. Gran Vía, 24. Zaragoza. Tel. 976
21 36 66