Tendrás siempre
un aspecto saludable, aunque puedes notar
que te reseca un poco la piel, lo que
solucionas con dosis extra de crema
hidratante. Usa productos con un porcentaje
bajo de DHA (los tonos más claros), para
mantener un color que te de buena cara. Un
bronceado intenso en pleno invierno está
fuera de lugar.