A favor:
A su favor se alega que son métodos rápidos,
limpios e inofensivos de adquirir un bonito
color de piel, y que incluso son
recomendados médicamente en determinadas
afecciones como el acné, soriasis, reuma,
osteoporosis, o incluso durante la
menopausia, pero los dermatólogos no
comparten esta visión tan benévola.
En contra:
En Estados Unidos, país precursor de este
tipo de bronceado cosmético, la American
Medical Association (AMA) ha recomendado su
prohibición, y en España son numerosas las
voces que advierten de los peligros de las
cabinas de rayos UVA.
Desde la Real Academia Nacional de Medicina,
el dermatólogo Antonio García Pérez afirma
que el UVA, que es cinco veces más utilizado
por mujeres que por hombres no es nunca
recomendable, y debe prohibirse "a las
personas de piel clara".
Y es que los rayos
UVA penetran en la piel a gran
profundidad, y no sólo son responsables del
fotoenvejecimiento, sino también de
numerosas lesiones cutáneas que van desde un
eritema hasta el temido melanoma. Además, no
todas las cabinas se encuentran en buen
estado ni cumplen las normativas vigentes,
por lo que algunas llegan a emitir también
rayos
UVB, e incluso
UVC.