1.
Sí a un bronceado
inteligente: El primer sol hay que tomarlo
con tanto placer como precaución.
De cómo te programes
durante los tres primeros días dependerá de
la calidad del bronceado.
2. Para conseguir un bronceado
duradero se recomiendan
EXPOSICIONES CORTAS al sol (15
minutos) al inicio de la temporada, que irán
aumentando gradualmente.
3. Estrénate con un nivel de
protección alto y, a medida que te pongas
morena podrás usar una protección inferior,
NUNCA MENOS DE 15,
según dermatólogos.
Pero, ¿un FPS 15 permite broncearse? Sí,
porque sólo absorve el 96 por ciento de la
radiación UV, el cuatro por ciento restante
es suficiente para adquirir buen color.
4.
Elige un filtro de amplio espectro, que
proteja frente a los
UVB y UVA:
estos últimos penetran en las capas más
profundas de la piel y son los principales
responsables del
envejecimiento prematuro y de la formación
del cáncer de piel.
5. Recomendable:
VISERA Y GAFAS DE SOL.
6. Compra los productos
solares con
ANTIOXIDANTES,
que captan los radicales libres que
se liberan durante la exposición solar y
reducen sus daños en las células.
7. Aplica el producto solar de
forma generosa,
MEDIA HORA ANTES DE LA EXPOSICIÓN SOLAR,
RENOVANDO SU APLICACIÓN cada 3
horas. Si un bote re dura todo el verano,
mal asunto.
8. NO ABUSES DEL SOL entre las
12 horas del mediodia y las cuatro de la
tarde.
9.
En barco, no te dejes llevar por esa
maravillosa sensación de frescor.
Cuando
leven anclas, eleva también tu índice de
protección.
10.
PROTEGE TU PELO
como
proteges la piel y lávalo todos los días ya
que se ensucia rápidamente debido a los
baños continuos en el mar y las piscinas, la
mayor sudoración, el empleo de sombreros y
bronceadores grasos...
11.
EXFOLIA TU PIEL antes, durante y después
de tus vacaciones.
Al
retirar las células muertas de la epidermis
aumentas la calidad y furación del
bronceado.
12.
Siempre después de la exposición
al sol utiliza productos
reparadores: after sun
y mascarillas para la cara