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Un
baño de vino
La vinoterapia
se alza como la novedad dentro de las curas
de belleza. Si un vaso de vino estimula la
circulación cardiovascular, la uva y sus
granos combaten el envejecimiento gracias a
sus vitaminas y a los polifenoles que
contribuyen a que la piel mantenga su
elasticidad.
Burdeos (Francia) fue la zona que comenzó a
ver en el vino algo más que un complemento
gastronómico. Matilde Cathiard y Bertrand
Thomas fueron los primeros en inaugurar, en
los alrededores de la ciudad francesa, los
primeros tratamientos de vinoterapia, que
rápidamente se difundieron siguiendo su
misma filosofía por Italia, Canadá y Estados
Unidos.
Las zonas
elegidas tienen una profunda vinculación a
las viñas y su crianza. Ha sido allí donde
los centros de tratamiento, balnearios y
spas han ubicado sus instalaciones para
ofrecer hidro masajes de Chianti, Lambrusco,
Cabernet o Merlot.
En la región de la Romagna y en las termas
de Salvarola (Italia), se combinan las aguas
termales con los masajes de uva Lambrusco
apenas cultivada y se realizan aplicaciones
de mosto fresco de Trebbiano.
Según los expertos, la vinoterapia a través
de los tratamientos consigue reducir el
abdomen, afirmar los glúteos, tonificar los
senos y rejuvenecer la piel.
A toda uva
En Niagara on the Lake (Canadá),
una región rica en vinos, muy próxima a
Toronto, más de una veintena de visitantes a
la semana solicitan el tratamiento estrella
del Balneario White Oaks: “Frotado y masaje
néctar de Niágara” y que tiene como base el
vino.
En España, una localidad tan rica en caldos
como la de Peralada (Cataluña) alberga el
primer balneario del vino en el Hotel Golf
Peralada. El vino posee propiedades
medicinales, un minucioso desglose de un
racimo de uva aporta una idea clara de cada
una de sus propiedades y sus efectos sobre
el organismo.
La rapa es la parte herbácea y contiene
taninos, potasio, calcio y agua; la piel
contiene gran cantidad de elementos como las
enzimas, proteínas, vitaminas, sales
minerales y polifenoles (excelentes
antioxidantes); la pulpa, es la parte
interior y contiene azúcares y ácidos.
Eva María Bernabé es la directora del Wine
Spa del Hotel Golf y explica con
entusiasmo este nuevo sistema de belleza.
“Se trata de tratamientos muy especiales y
los realizamos con el vino y sus derivados;
como la exfoliación que se lleva a cabo con
la pepita de la uva. Continuamente estamos
experimentando nuevos métodos y
posibilidades. Cuando llega la vendimia es
una locura”, comenta.
Peralada es un pueblecito medieval de Girona
(Cataluña) rodeado de viñas, muy conocido
por su Festival de Verano y su castillo, y
próximo a Figueres y al Museo Dalí.
La directora del
único Wine Spa que hay en España confiesa que a
los visitantes se les ha despertado la
curiosidad por este nuevo método. “A mi me
gustan las técnicas orientales y en el
tratamiento procuro que se aplique un auténtico
sistema de relax para que las personas que lo
prueben tengan una experiencia completa. Me
gustan que se sientan mimados”.
Según Bernabé, no
todos los tratamientos son iguales, “el sistema
de tratamientos de vinoterapia desarrollado y
exportado a otros países desde Burdeos tiene un
concepto diferente al nuestro, utilizan las
propiedades del vino, pero no el vino
propiamente dicho”.
En el Hotel Golf aquellos que se deciden por
este tipo de tratamiento, durante cada sesión
degustan los caldos que sirven para rescatar lo
mejor de su piel.
Los tratamientos se llevan a cabo con diferentes
tipos de vino aunque siempre tinto, pues
contiene mayor cantidad de propiedades que el
blanco. “Todas las sesiones que ofrecemos están
preparadas para cualquier tipo de piel. Antes de
poner en marcha un tratamiento se efectúan
muchas pruebas para que ni la piel más sensible
pueda dañarse”, puntualiza Eva Bernabé.
Las propiedades antioxidantes de la piel y
semilla de la uva negra, según la directora del
Spa se resumen en que: combate los radicales
libres, atenúa las varices, disminuye el riesgo
de flebitis y las hemorroides; baja la tensión
arterial, alivia los calambres musculares y
descansa las piernas hinchadas; atenúa las
alergias, estimula las defensas inmunitarias, el
estrés y la depresión; mejora la gota y la
artritis, y disminuye la peroxidación de
líquidos.
Tratamientos
La filosofía de este Wine Spa se basa en
conseguir el bienestar como fórmula preventiva
para futuras dolencias, pero no tiene un enfoque
terapéutico.
Los diferentes tratamientos corporales,
faciales, las inhalaciones, los circuitos
termales, los baños y los masajes se realizan
con vino cavas de Peralada.
Peeling corporal con pepita de uva:
Se realiza con las semillas y el aceite de
pepita de uva; mediante la frotación con las
pepitas se exfolian las células muertas de la
piel y se activa la circulación. La piel se
hidrata y recupera su brillo natural.
Envolturas: El cuerpo se
envuelve en una mezcla de sustancias naturales
derivadas de la uva acompañado de efectos
térmicos.
Envoltura alma de Gran Reserva, elixir de
juventud: Se aplica en el cuerpo baños
de vino extraídos de la uva negra, para después
realizar una envoltura osmótica de termosudación
infrarroja a alta temperatura. Se comienza por
la digitopuntura en los pies para equilibrar el
sistema circulatorio. Mientras se reposa para
que el cuerpo absorba todas las propiedades, se
realiza un masaje de acupresión en la cabeza. Al
finalizar, damos un vasito de mosto de uva negra
para hidratar el organismo y sinérgicamente
potenciar los efectos de la envoltura.
Envoltura Caricias de Uva Moscatel:
El cuerpo se envuelve en aceite de pepita de
uva, caolín y extracto de vid roja.
Con los baños de Merlot Relajante y Muscat
Tonificante de distintos chorros de agua y aire,
a temperaturas entre 35 y 37 grados se consigue
que la piel, a través de osmosis, adquiera las
propiedades y beneficios del vino.
El tratamiento estrella es el Balneo Gran
Claustro. Se da en parejas y en él se comienza
por abrir los poros de la piel y se continúa con
la exfoliación para pasar a una bañera de
hidromasaje al vino tinto de cavas Peralada.
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