1-
Sal preferiblemente de mar o kosher. 1.5
tazas
2-
Aceite para el cuerpo. Puede ser aceite de
bebe o de masaje. Preferiblemente evita el
aceite mineral. Mas o menos 1 taza.
3-
Opcional pero muy rico es añadir unas
gotitas de tu aroma esencial favorito (essential
oils), nosotros recomendamos lavanda para
que te relajes.
4-
Esponja, natural preferiblemente (loofah).
5-
Opcional es una vela aromática, un incienso
o un poner aceite aromático en un difundidor
de aceite.
Mezcla
el aceite, la sal y el aceite esencial.
Y estos son los pasos a seguir:
Toma un baño
de agua tibia, prolongado, esto te va a
abrir los poros y el aceite va a
penetrar a niveles mas profundos.
Cuando
termines, pon poquitos de mezcla en la
esponja y frótala en todo tu cuerpo
particularmente en áreas que sientas
ásperas como los hombros, los codos y
las rodillas. Tomate tu tiempo, hazlo
despacio, si puedes pon una música suave
de tu agrado en el baño.
Cuando
acabes puedes ponerte un poquito de
jabón para quitar el exceso de aceite.
Sécate bien y ponte ropa cómoda,
relájate.
Si quieres
tomate una taza de te de manzanilla para
relajarte aun mas. Y si eres romántica
lee un poema, si eres religiosa lee una
porción bíblica haz algo que te guste.
Si te gustan los aromas usa un incienso.
Advertencia:
Si tienes
alguna herida no te untes sal porque te va a
arder.