Crea un ambiente
acogedor en tu cuarto de baño: procura que
esté caliente (alrededor de 22º), pon una
luz más bien tenue o enciende velas, coloca
una cassette (de pilas, ¡ojo!) con música
ambiental relajante y elige los productos de
baño con tu perfume favorito. Aprovecha
mientras estás sumergida para aplicar una
mascarilla purificante, hidratante o
relajante sobre tu cara. ¡Eso sí que es una
buena terapia!
1.
Calienta el agua hasta una temperatura que no
sea demesiado caliente ni demasiado fría.
2.
Desconecta el teléfono si no esperas ninguna
llamada importante, no hay nada más molesto que
un timbre que no para de sonar.
3. Enciende
unas velas para crear ambiente de paz. Si además
son aromáticas, potenciarás el poder del aceite
esencial.
4. Aprovecha
para aplicarte algún tipo de mascarilla
relajante e hidratante en la cara.
5. Cierra
los ojos durante diez minutos y olvídate de
todo.
6. Antes de
introducirte en la bañera, ten a mano el
albornoz o la toalla, tu crema corporal para
aplicartela nada más salir. |