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La exfoliación en sí
misma es bastante estimulante. Para completarla,
elimina los restos de producto con una ducha
tonificante. Deja correr el agua caliente unos
10 minutos por el cuello para relajar la
cervicales y acaba con un buen chorro de agua
fría, que despierta a un muerto. |
Puedes incluso
focalizarlo a presión sobre las zonas con
celulitis para movilizar la grasas, que es
una práctica habitual en los centros de
talasoterapia y se conoce como "Chorro
Submarino".
Utiliza productos tonificantes
que soliciten los sentidos como el Gel de
Ducha Energizante de
Aromatonic de Lancôme,
que tiene ácidos de frutas,
o el Aqua Relax
Douche Veloutée de
Biotherm, que es un
gel relajante con un 25% de aceites esenciales,
oligoelementos y sales minerales.
Si tienes la piel seca, puedes
recurrir a
Skin Cushion
Body Wash
de
Clinique
con un agente limpiador que
no elimina la hidratación natural de la piel.
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