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Horror!, me ha
llegado un e-mail en el que me comunican que el
director para Europa viene de París a una comida
a la que tengo que asistir. Me entra el pánico
de qué ponerme porque sé que es más que exigente
con la imagen en el trabajo. Se trata de no
fallar, así que repasemos los tonos.
EL COLOR ADECUADO
Está la posibilidad elegir el brillante rojo,
pero puede parecer algo vulgar. Los
políticamente correctos azul y gris son muy
funcionariales, y el neutro beige quizá aparezca
como demasiado anodino.
El negro es un no-tono que se identifica con la
solvencia y la sobriedad, luego éste puede ser
el nuestro; aunque, ¿por qué no optar por algo
decididamente moderno?, por ejemplo a lo Sarah
Jessica Parker en Nueva York, eso sí, pero sin
sexo. Ella se pirria por Prada, Blahnik y
Vuitton, aunque nosotras no tenemos ni
presupuesto ni estilista.
Pero, eso sí, podemos acceder a sus
interpretaciones asequibles. Para este estilo,
la pieza fetiche es una falta de tablas anchas
en algodón gordo con paisaje serigrafiado y una
chaquetita de punto con cinturón fino en el
talle y un par de broches de strass en el
hombro.
También nos iría fenomenal un vestido camisero
bien cortado, a la rodilla, severo pero sexy, en
tono rosado antiguo, y una chaqueta corta de
tweed, muy años 40.
Si nos encontramos más seguras con el
indesctructible negro, un sastre de chaqueta
escueta -mejor si lleva algo de lycra porque
aguantará sin una arruga-, al que se puede
quitar rigidez con una blusita de corte lencero
en muselina con encaje o una camiseta blanca,
como las clásicas de Calvin Klein.
En cuanto al calzado, para las primeras semanas
de otoño, elige sandalias o zapatos de talón al
aire de piel grabada en pitón, por supuesto de
tacón medio-alto. Huye de los mocasines planos
(a menos que fueran unos 'gomini' de Tod's) y de
los 'mules', que no se suelen controlar y para
los que ya pasó su momento.
Camiseta con traje.
Como alternativa a la blusa lencera, siempre
vale la opción de una camiseta blanca de
calidad, como las clásicas de Calvin Klein.
Pelo recogido
Otro tema importantísimo: el pelo. Podemos
aparecer con una melena hidratada y brillante,
pero no debemos tocarla continuamente. Si no
estamos seguras de poder controlar el tic, mejor
recogerlo en una estilizada coleta. Si tienes el
pelo corto, definirlo bien con una cera o darle
efecto mojado.
Maquillaje,
discreto.
Una piel perfectamente maquillada con las cejas
y las pestañas cepilladas; unos labios
coloreados con un brillo tipo gloss en tono
melocotón y unos toques de polvos de sol en el
cutis, -además de todo el talento que poseamos-,
quizá nos acerquen más a un ascenso.
Zapatos altos
Todavía en otoño, si no llueve, se puede elegir
unos con talón al aire. Hay que huir de los
mocasines planos, salvo los de Tod's.
(*)Visita la página web de Arturo Elena:
www.arturoelena.com
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