Se trata
de una edición limitada de la fragancia
Eternity de
Calvin Klein. Se
llama Rose Blush,
y está contenida en un elegante frasco de
cristal rojo pasión; es moderna y está
inspirada en los conceptos clásicos de
familia y amor eterno. Como decía, es como
un gran ramo de flores: sus
notas de
salida son el aire fresco de montaña
acompañado de pera y melocotón. Todo ello
mezclado con suaves, chispeantes y femeninas
notas de pétalos de rosa envueltas en agua
de azucena, gotas de rocío y fresia. De
fondo, persisten notas de algo tan sensual
como el musk, el sándalo y el ámbar.