- Tinte sobre
tinte no aclara. Puede aclarar hasta tres
tonos un cabello natural, pero nunca uno
coloreado.
- Conviene hacer pruebas de alergia,
especialmente si existen antecedentes.
- El cabello coloreado se torna más poroso y
más frágil. Aunque las nuevas coloraciones
son cada vez más suaves, desde el primer
tinte el pelo perderá suavidad y necesitará
más cuidados que si no hubiera sufrido
ninguna.
- Siempre hay que respetar un periodo de dos
semanas entre cualquier coloración y otro
tratamiento capilar químico, como una
permanente o un alisado.
- Nunca se debe aplicar sobre un pelo con
henna o con coloración progresiva. Los
resultados son insospechados.
- Queda totalmente prohibido usarla en el
cuerpo (como por ejemplo, para el vello) y
desde luego, nunca en los ojos, para las
pestañas.