1.
El revelador o mordiente es un compuesto,
que casi siempre incluye amoniaco, que se
mezcla con el tinte, para que éste pueda
penetrar y fijarse en el interior del
cabello.
2. El decolorante. Oscurecer el
cabello es sencillo, pues basta con añadir
un tono más intenso. Pero aclararlo es más
difícil. Y para eso se utiliza, ya que para
aclarar, antes hay que decolorar.
3. La duración. El tono de una
coloración permanente suele perder
intensidad porque con los lavados se van
parte de los pigmentos, sobre todo, en los
rojizos. En los tonos rubios sobre oscuros,
lo común es que viren a naranja.