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Baños de crema,
ampollas, hidratación. Muchas veces la agitada
vida moderna nos hace postergarlos una y otra
vez. Pero los especialistas recomiendan ese tipo
de hidratación profunda como la única forma de
recuperar el equilibrio del pelo y mantenerlo
sedoso. Cómo y cuándo realizarlos, para lograr
el resultado ideal.
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Por
qué:
Los cabellos están protegidos por una
sustancia producida por las glándulas
cebáceas, que se esparce naturalmente por
todo el pelo, limitando así la pérdida de
humedad.
Sin embargo, el sol, el aire acondicionado,
la contaminación, el viento, el calor
producido por el secador de pelo, los baños
de mar y de pileta, las tinturas y otros
productos químicos, secan y parten el pelo,
dejándolo reseco, opaco y sin vida.
No
es por nada que el 100 por ciento de los
especialistas recomiendan las hidrataciones
periódicas para evitar ese problema.
Cómo:
Los baños de crema regularmente reponen las
proteínas, aumentando la resistencia del cabello
a los agentes agresores. Para ayudar a que los
agentes penetren en el cuero cabelludo, se
aconseja la utilización de calor o masajes
manuales por parte del peluquero. Estos masajes
deben hacerse desde la raíz en dirección a las
puntas, a alta velocidad, para dar calor y
mejorar la penetración del compuesto.
En primer lugar, se hace una limpieza profunda
con el uso de un shampú especial que retire los
residuos de otras sustancias como siliconas o
productos sin enjuague. Enseguida se aplican los
compuestos de proteína que hacen que el pelo se
endurezca. El próximo paso consiste en aplicar
productos que le devuelvan la suavidad externa.
Inmediatamente puede apreciarse el resultado al
tacto y la vista.
Cuándo:
La frecuencia depende del tipo de pelo. Si fuera
seco, crespo, teñidos, permanentados o alisados,
las sesiones pueden ser quincenales. En caso de
que el desgaste sea menor, el tratamiento puede
hacerse cada 45 días.
Los tratamientos caseros, con máscaras capilares
compradas en perfumerías o supermercados, pueden
realizarse como forma extra a los recibidos en
la peluquería. En este caso, hay que seguir paso
a paso las instrucciones y recordar siempre que
dichos productos fueron desarrollados para
aplicarse en el cabello y no sobre el cuero
cabelludo. |